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La odontología estética:
Las facetas de porcelana
Los dentistas han utilizado las fascetas o carillas de porcelana para corregir las sonrisas por aproximadamente doce años. El procedimiento evolucionó del proceso qué fue llamado "bonding" (adhesión o junturas) en la temprana parte del década de los años 80. Brevemente, este sistema fue utilizado para el mismo propósito que las carillas de porcelana, pero consistía en el uso extendido de rellenos blancos para procurar el cambio del color o de la forma de los dientes delanteros. Los dientes se acondicionaban con una química especial, la cuál permitía al material blanco a juntarse o pegarse al diente. El procedimiento cambió las sonrisas de muchos pacientes y rendía un gran aspecto bello, especialmente en el principio, después de completarlo. Sin embargo, sobre los años la materia de la adhesión tendió a mancharse con varios alimentos, y gradualmente se disolvió por el uso regular y el cepillo diario de los dientes. Eventualmente, terminaron siendo muy finos y simplemente se descascaron. Esto significaba que la adhesión tuvo que “ser refrescada" o volver a hacerse en una base regular.
Este condujo a un busqueda para un procedimiento superior que proporcionaría el paciente con un gran aspecto que duraría por muchos años. A mediados de la década de los 80, un procedimiento llamado “carillas de plástico” fue desarrollado. Diferente a "la adhesión," este proceso se hizo en el laboratorio después de que el dentista tomó un molde de los dientes del paciente. La ventaja fue que el laboratorio era capaz de fabricar y mejor pulir estas "carillas de plástico" bajo temperaturas altas, haciendolas más duras y más duraderas, y rendiéndolas un brillo mejor. Estas carillas tomaron aproximadamente diez días fabricarse. Entonces se enviaban al dentista, quién los pegaba a los dientes. Como "la adhesión," sin embargo, estas carillas de plástico perdieron eventualmente su brillo con el uso y el paso del tiempo.
Las carillas de porcelana, utilizados todavía hoy, son el resultado de los fabricantes y los dentistas tratando de encontrar una mejor solución. Este procedimiento asombroso levantó la práctica de la odontología estética a un nuevo nivel previamente inalcanzable. No sólo son casi completamente resistentes al uso cotidiano, sino que mantienen su blancura y brillo original, y son muy duraderas, por más de diez años en muchos casos. Pueden ser utilizadas para poner derecho a los dientes torcidos, cambiar el color o la forma de los dientes, e incluso cerrar algunos espacios pequeños entre los dientes.
El procedimiento es realizado normalmente en dos citas. En la primera cita, el dentista probablemente hará alguna pequeña eliminación de diente por fuera de la superficie de los dientes implicados, y luego tomará un molde de sus dientes y lo enviará al laboratorio. La carilla es muy fina, generalmente de 0.5 a 1.0 mm en espesor, y se colocarán sólo por afuera o en la superficie visible de los dientes implicados. En la segunda visita, el cuál generalmente se hace acerca de dos semanas más tarde, el dentista colocará sus carillas. Después de la colocación, el dentista completará la formación y el pulido final de sus carillas nuevas. Las carillas son sinceramente “el Cadillac” de la odontología estética.
Preguntas más frequentes
¿Duele?
Cada caso es diferente, pero la mayoría de los pacientes toleran el procedimiento tan bien que ni hay necesidad de anestésico local. Las pocas personas que necesitan algún "entumecido" serían aquellos pacientes de los que se requiere quitar una cantidad excepcional de la estructura de sus dientes antes de colocar las carillas. Este es en caso con pacientes que tienen dientes muy salidos hacia delante y quieren aseguarar que las carillas no acaban por haciendo el problema peor. Otros casos donde se requiere algún anestésico secundario sería con pacientes que son excesivamente sensibles a las temperaturas frías, porque el dentista estará rociando los dientes con frecuencia con agua durante el procedimiento. A pesar de que si usted tenga o no necesidad de anestésico, el proceso no es considerado como muy doloroso, y definitivamente mecer la pequeña molestia que se riesga.
¿Por cuanto tiempo duran?
Esto depende de varios factores. Si usted tiene lo que en la odontología se conoce como "un fuerte y profundo bocado", esto significa que usted probablemente usa o “golpea” sus dientes delanteros con demasiada fuerza. Esto impone mucha más presión en las carillas que en alguien quién tiene un “bocado normal,” y esto lleva a desgaste excesivo. Otro factor importante en la durabilidad es la cantidad de esmalte que usted tiene. La capa exterior de los dientes tiene generalmente acerca de 1 a 2 mm. de esmalte en el comienzo. Esto se puede borrar sobre los años por causa de alimentos excesivamente ácidos o el uso regular de un cepillo de dientes duro (¡por esto que siempre se debe utilizar uno blando!) Cuándo el esmalte llega a ser muy fino, o borrado completamente de los dientes, la adhesión de la carilla acaba siendo muy débil, lo cuál hace que las carillas sean más susceptibles romperse. Finalmente, una persona quién muele los dientes o come alimentos duros en una base regular puede hacer considerablemente más corta la vida de las carillas. Generalmente uno puede esperar acerca de 7 a 10 años de uso bajo circunstancias normales.
¿Puedo tener carillas colocadas en mis dientes inferiores?
Sólo bajo situaciones muy ideales. Esto es porque el espacio en los dientes inferiores es muy limitado, y el esmalte es generalmente muy fino, lo cuál debilita la adhesión de la carilla. En algunos casos, el desgaste de los dientes inferiores de "un fuerte y profundo bocado" puede ser tan excesivo que el dentista necesite alterar su bocado completamente para proporcionarle suficiente espacio para sus carillas.
Ahora que se ha enterado de todas las malas noticias acerca de carillas inferiores, es bueno recordar que al sonreir, sus dientes inferiores no se muestran tanto como sus dientes superiores. En la mayoría de los casos, las carillas inferiores no son tan importantes como las carillas superiores que realzan la belleza de su sonrisa.
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